Tensiones Políticas y Sociales
A partir de 1935, el régimen de Justo comenzó a enfrentar serios problemas de legitimidad. Una huelga en el sector de la construcción que duró casi 100 días, apoyada por la Confederación General del Trabajo (CGT), resultó en la creación de uno de los sindicatos más importantes del país y mostró el creciente poder de la clase trabajadora.
Las tensiones políticas aumentaron cuando en 1936 la oposición conformó un Frente Popular integrado por radicales, demócratas progresistas, socialistas y comunistas, inspirado en experiencias similares en Europa. Este frente reclamaba libertad y democracia, lo que provocó una fuerte represión gubernamental, especialmente contra el comunismo.
La Guerra Civil Española profundizó la división en la sociedad argentina. Por un lado, conservadores, nacionalistas y católicos se oponían al liberalismo democrático; por otro, desde el radicalismo hasta el comunismo se formó un amplio arco opositor que incluía a dirigentes sindicales, estudiantes universitarios e intelectuales.
⚠️ La reforma universitaria jugó un papel crucial en la política argentina, ya que muchos jóvenes egresados se incorporaban directamente a la vida política, aportando capacidad de análisis y crítica a los problemas sociales.
El sindicalismo creció significativamente con la industrialización, especialmente en los sectores de la construcción y ferroviario. Durante este período se lograron importantes conquistas laborales como la ley de licencia por enfermedad, la indemnización por despido y la reducción de la jornada laboral, a pesar de la resistencia gubernamental. Sin embargo, la alianza entre partidos políticos y sindicatos enfrentó dificultades por diferencias ideológicas, especialmente tras el pacto Stalin-Hitler de 1939.