Primera parte: Declaraciones, derechos y garantías
El Artículo 1 establece que Argentina es una República, lo que implica que el poder político del Estado está descentralizado en tres: Poderes Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Cada uno cumple funciones específicas y se controlan mutuamente.
Nuestro gobierno es representativo porque los ciudadanos elegimos mediante el voto a quienes nos representan (presidente, gobernadores, diputados, senadores, concejales, etc.). Además, es federal, lo que significa que cada provincia ejerce su autogobierno, con representantes y recursos propios.
Este sistema busca equilibrar el poder central con las autonomías provinciales, creando un modelo donde la soberanía popular se ejerce a través de representantes electos en diferentes niveles de gobierno.
📝 El federalismo argentino permite que cada provincia tenga su propia identidad y autonomía, mientras que todas juntas forman una nación unificada bajo los mismos principios constitucionales.