La historia de un espejo viajero
¿Alguna vez pensaste que un simple objeto puede guardar historias increíbles? Esto es lo que pasa con el pequeño espejo enmarcado en ébano que protagoniza esta novela.
Hay objetos que nunca nos pertenecen completamente. Aunque los tengamos en nuestras manos, guardan conexiones secretas con otros tiempos y personas. Los espejos son exactamente así: tienen algo misterioso, casi mágico, que los convierte en testigos silenciosos de la vida.
¡Dato curioso! Los espejos han fascinado a la humanidad desde siempre y aparecen en infinidad de leyendas y cuentos de muchas culturas.
Este espejo en particular, pequeño como la palma de una mano, cruzó océanos para ser parte de muchas historias. Y todo comienza con un sonido que trae el viento: Tam... Tam, tam. Son tambores que lloran y hablan, porque la historia de este espejo empieza en África.








































































































