El Feudalismo y la Sociedad Feudal
Después de que el Imperio Carolingio se disolviera, Europa desarrolló un nuevo sistema político y social: el feudalismo. Todo comenzó cuando los reyes no pudieron defender sus territorios durante las invasiones de los siglos IX y X, dejando la defensa en manos de señores locales que ganaron poder y autonomía.
El sistema de vasallaje era la base de las relaciones feudales. En una ceremonia de homenaje, un hombre (vasallo) juraba fidelidad a un señor más poderoso, prometiendo darle consejo y ayuda militar. A cambio, recibía protección y un feudo (tierra). Aunque al principio estos feudos eran temporales, con el tiempo se volvieron hereditarios.
Los señores vivían en castillos fortificados y controlaban territorios llamados señoríos. Tenían el derecho de ban, que les permitía administrar justicia, reclutar hombres y cobrar impuestos. Las tierras se dividían en tres partes: la reserva señorial (trabajada directamente para el señor), los mansos (parcelas arrendadas a campesinos) y las tierras comunales (bosques y pasturas de uso común).
💡 ¿Sabías que? La sociedad feudal estaba claramente dividida. Los siervos pertenecían al señor, no podían abandonar el señorío y podían ser vendidos. Los campesinos libres, en cambio, vivían en alodios (tierras propias) y no estaban obligados a producir para nadie.































