El comienzo de la Edad Media
La Edad Media comenzó con la caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C. Este acontecimiento marcó el fin de una de las potencias más grandes de la antigüedad y el inicio de una nueva era. Con el colapso del poder centralizado romano, aparecieron pequeñas aldeas y agrupaciones de personas.
Entre los siglos IX y X, algunas familias comenzaron a acumular poder, creando un sistema que limitaba las libertades de quienes no lo poseían. Este proceso dio origen al feudalismo, un nuevo tipo de organización social dividida en tres órdenes: los señores feudales (bellatores), el clero (oratores) y los campesinos (laboratores).
Los señores feudales ocupaban la posición más alta en esta jerarquía. Poseían el dominio territorial, fuerza militar y administraban la justicia desde sus castillos. Eran nobles que ejercían su autoridad sobre todos los demás grupos sociales.
💡 ¿Sabías que? Durante esta época, el título de "rey" no tenía el poder que conocemos hoy. El verdadero poder estaba en manos de los señores feudales, quienes controlaban sus territorios casi de forma independiente.





























