Francia antes de la Revolución
¿Te imaginas vivir en un país donde el 90% de la población paga todos los impuestos mientras los más ricos no aportan nada? Así era Francia antes de 1789. La sociedad estaba dividida en tres estamentos: el clero y la nobleza (privilegiados que no pagaban impuestos) y el Tercer Estado (todos los demás, desde burgueses ricos hasta campesinos pobres).
Luis XVI gobernaba como monarca absoluto, concentrando todo el poder en sus manos. Mientras tanto, las ideas ilustradas circulaban entre la burguesía, que comenzaba a cuestionar este sistema injusto en reuniones de cafés y salones.
La situación empeoró con una grave crisis económica: escasez de alimentos, aumento de precios (sobre todo del pan) y más impuestos para cubrir los gastos del Estado. Desesperado por la situación financiera, Luis XVI convocó a los Estados Generales en 1788, una asamblea que no se reunía desde hacía siglos.
¡Dato interesante! En los Estados Generales cada estamento tenía un voto, sin importar que el Tercer Estado representara más del 90% de la población. Esto permitía que nobleza y clero se unieran para bloquear cualquier cambio que afectara sus privilegios.
Cuando el rey rechazó la propuesta del Tercer Estado de votar "por cabeza" (un voto por diputado), quedó claro que no estaba dispuesto a ceder su poder ni a modificar la estructura social. La revolución estaba a punto de estallar.
































