Crisis y reorganización
La crisis económica mundial de 1930 golpeó duramente a Argentina, afectando sus exportaciones y obligando a repensar el modelo económico. Mientras algunos sectores buscaban mantener los vínculos con Gran Bretaña y el modelo agroexportador, otros comenzaron a impulsar el desarrollo industrial como alternativa.
El golpe militar de 1930 marcó el regreso de los grupos conservadores al poder, quienes implementaron el fraude patriótico para mantenerse en el gobierno. Este período se caracterizó por gobiernos como el de Uriburu , Justo , Ortiz y Castillo , que representaban principalmente los intereses de los sectores terratenientes.
El Pacto Roca-Runciman de 1933 mostró la dependencia económica con Gran Bretaña. Argentina se comprometía a mantener libres de impuestos productos británicos y proteger sus empresas, mientras recibía mínimos beneficios comerciales. Esto generó el famoso "debate de las carnes" liderado por Lisandro de la Torre, quien denunció la corrupción detrás del acuerdo.
💡 La crisis mundial aceleró el proceso de industrialización por sustitución de importaciones (ISI), que cambió la estructura económica y social del país. Las nuevas fábricas se concentraron en Buenos Aires, Córdoba y Rosario, provocando grandes migraciones internas.
El movimiento obrero comenzó a fortalecerse a partir de 1935, con el aumento de huelgas y la intervención del Estado como mediador. El gobierno adoptó una política de "intervencionismo social" para controlar los conflictos laborales, aunque sin resolver los problemas de fondo de los trabajadores.





