Enzimas y Composición Química de los Seres Vivos
Las enzimas son moléculas fascinantes que funcionan como catalizadores biológicos. Su sitio activo, formado por aminoácidos específicos, es donde se une el sustrato y ocurre la reacción química. Una vez formados los productos, comienza un nuevo ciclo de reacción, permitiendo que cada enzima catalice miles de reacciones por segundo.
La especificidad es una característica clave: cada enzima cataliza solo un tipo de reacción y actúa sobre un sustrato específico o un grupo muy reducido. Muchas necesitan cofactores (sustancias no proteicas) para funcionar correctamente; cuando estos son moléculas orgánicas se denominan coenzimas.
Los factores que más influyen en la actividad enzimática son el pH, la temperatura y los cofactores/coenzimas. Ciertos compuestos pueden inhibir esta actividad:
- Inhibidores reversibles: pueden ser competitivos (ocupan el sitio activo) o no competitivos seunenaotrositioydesorganizanlaproteıˊna−enzima
- Inhibidores irreversibles: se unen permanentemente y desnaturalizan la proteína
La composición química de los seres vivos incluye elementos primarios (O, C, H, N, Ca, P), secundarios (K, S, Na, Cl, Mg, Fe) y oligoelementos (I, F, Mn, Co, Zn, Se, Mo). Estos elementos forman compuestos inorgánicos (agua y minerales) y orgánicos (macromoléculas como proteínas, lípidos, carbohidratos y ácidos nucleicos).
💡 Las proteínas son las moléculas más versátiles de los seres vivos y pueden tener funciones enzimáticas, reguladoras, de transporte, defensa, contracción muscular y soporte estructural.
Las proteínas se clasifican según su forma (globulares o fibrilares) y estructura. Su estructura primaria (secuencia de aminoácidos) determina su función y está codificada en los genes. La estructura secundaria muestra la disposición espacial de la cadena polipeptídica, mientras que la terciaria representa el plegamiento tridimensional completo de la proteína.