La Generación Espontánea y su refutación
Durante siglos, muchas personas creían que los gusanos "aparecían" mágicamente en la carne podrida. ¿Te imaginas creer que la vida surge de la nada?
La teoría de la generación espontánea, defendida por Aristóteles, sostenía que los seres vivos podían surgir directamente de materia inerte. Esta creencia se basaba en observaciones como la aparición de larvas en carne en descomposición o ratones entre la paja almacenada.
Francesco Redi (1668) realizó un experimento simple pero brillante: colocó carne en recipientes abiertos y en otros cubiertos con una rejilla. Solo en los abiertos aparecieron gusanos, demostrando que las moscas necesitaban poner sus huevos para que surgieran las larvas.
John Needham (1748) pareció revivir la teoría cuando hirvió caldo de carne, lo selló con corcho y observó que aparecían microorganismos. Sin embargo, Lazzaro Spallanzani (1767) demostró que si se sellaban herméticamente los frascos y se hervían por más tiempo, no aparecía vida, cuestionando seriamente la generación espontánea.
🧪 Experimento clave: Estos primeros experimentos fueron fundamentales para el desarrollo del método científico, mostrando cómo las hipótesis pueden ponerse a prueba con experimentos controlados.