Húmero y Antebrazo
El húmero es un hueso largo que forma la base ósea del brazo, situado entre la escápula y el antebrazo, con dirección oblicua caudo-distal. Su diáfisis presenta cuatro caras, destacándose la cara lateral con la incisura braquial, un surco profundo que le da aspecto de torsión al hueso. Esta incisura está limitada por la cresta del tubérculo mayor en proximal (donde se encuentra la tuberosidad deltoidea) y la cresta condiloidea lateral en distal.
En la epífisis proximal encontramos la cabeza humeral (segmento de esfera que articula con la cavidad glenoidea de la escápula) y tres tubérculos: mayor, menor e intermedio (este último sólo presente en equinos y camélidos).
La epífisis distal posee una tróclea (para articular con el radio) y un cóndilo (más pequeño), separados por un surco. Cranealmente se ubica la fosa coronoidea y caudalmente la más profunda fosa olecraneana, limitada por los epicóndilos lateral y medial.
El radio es el mayor hueso del antebrazo en equinos, aplanado frontalmente y con dirección vertical. En su epífisis proximal presenta tres cavidades glenoideas para articular con el húmero, destacándose la apófisis coronoidea. La epífisis distal posee la superficie articular carpiana con varias carillas para los huesos del carpo, y surcos dorsales para el deslizamiento de tendones.
La ulna (cúbito) es un hueso largo reducido, en forma de pirámide invertida, situado en palmar del radio. Su epífisis proximal forma el olécranon, prominencia que se aloja en la fosa olecraneana del húmero durante la extensión del codo. La apófisis anconea participa en la formación de la incisura troclear, que articula con el húmero. En el equino, su extremidad distal se fusiona tempranamente con el radio.
Estos huesos están diseñados para permitir movimientos precisos y soportar cargas considerables durante la locomoción.