Posiciones corporales básicas en medicina
La posición anatómica o erecta es donde el paciente permanece de pie con los brazos a los lados, pulgares en aducción y manos en supinación. Esta posición resulta ideal para examinar la columna vertebral, evaluar la locomoción y detectar anomalías en el sistema músculo-esquelético.
El decúbito dorsal o supino coloca al paciente recostado sobre su espalda con la cabeza y hombros ligeramente elevados sobre una almohada. Esta posición facilita el examen del tórax anterior, abdomen, piernas y pies, siendo especialmente útil en pacientes con anestesia raquídea.
El decúbito ventral o prono ubica al paciente acostado sobre su abdomen con la cabeza hacia un lado. Se utiliza principalmente para examinar espalda y glúteos, administrar medicación por vía rectal o aplicar inyecciones intraglúteas.
💡 La posición lateral (izquierda o derecha) no solo permite reducir la presión sobre el sacro, sino que también favorece ciertos tipos de drenaje y proporciona mayor comodidad al paciente durante periodos prolongados de reposo.
La posición de litotomía coloca a la paciente recostada con las piernas apoyadas en estribos, siendo fundamental para la atención del parto y procedimientos vaginales, rectales o vesicales.