Estructura y Clasificación de los Lípidos
Los lípidos se dividen principalmente en saponificables y no saponificables. Los ácidos grasos pueden ser saturados (con enlaces simples, forma lineal y sólidos a temperatura ambiente) o insaturados (con dobles o triples enlaces, estructura plegada y líquidos a temperatura ambiente).
Entre sus propiedades químicas destacan la esterificación (unión de un ácido graso a un grupo alcohol formando un éster) y la saponificación (reacción con bases que forma jabones capaces de crear micelas).
Las funciones de los lípidos son variadas y esenciales: son nuestra principal reserva energética, cumplen función estructural formando bicapas lipídicas que dan consistencia y protección a células, y actúan como transportadores asociándose con proteínas para moverse en la sangre y linfa.
💡 ¡Dato clave! Las lipoproteínas (quilomicrones, VLDL, IDL, LDL y HDL) son fundamentales para el transporte de lípidos en nuestro organismo, ya que permiten mover estas moléculas insolubles a través de medios acuosos como la sangre.
Los esteroides representan un importante grupo de lípidos no saponificables. Derivan del ciclopenteno perhidrofenantreno con cuatro anillos (A, B, C y D). El colesterol es el esteroide de mayor relevancia biológica, siendo componente de las membranas celulares y precursor de otros esteroides como las hormonas sexuales (testosterona, progesterona y estrógenos) y hormonas suprarrenales (cortisol y aldosterona).
Los terpenos o isoprenoides son otro grupo fascinante de lípidos no saponificables formados por polimerización de unidades de isopreno. Van desde los monoterpenos (como el mentol que da aroma a las plantas), diterpenos (importantes en vitaminas A, E y K), tetraterpenos (carotenos y xantofilas en la fotosíntesis), hasta los politerpenos como el caucho que contiene miles de unidades.