Propiedades de las disoluciones: difusión y ósmosis
Las disoluciones de agua y sales minerales presentan propiedades fundamentales para los seres vivos:
Difusión
Es el movimiento espontáneo de partículas desde zonas de mayor concentración hacia zonas de menor concentración. Este proceso permite:
- La entrada de oxígeno en las células
- La salida de CO₂ de las células
La difusión es un proceso pasivo que no requiere energía, ocurriendo naturalmente por el movimiento aleatorio de las partículas.
Ósmosis
Es el movimiento de agua a través de una membrana semipermeable, desde una solución con menor concentración de solutos hacia otra con mayor concentración. Este proceso es esencial para:
- La absorción de agua por las raíces de las plantas
- El mantenimiento del volumen celular
- La regulación de la hidratación en los tejidos
Dependiendo de las concentraciones relativas, las soluciones pueden ser:
- Isotónicas: Igual concentración de solutos
- Hipertónicas: Mayor concentración de solutos
- Hipotónicas: Menor concentración de solutos
💡 Aplicación práctica: La ósmosis explica por qué ponemos garbanzos en remojo antes de cocerlos (absorben agua) y por qué los sueros intravenosos deben ser isotónicos (para no dañar las células sanguíneas).
Los glúcidos: moléculas energéticas
Los glúcidos (también llamados azúcares, carbohidratos o hidratos de carbono) son biomoléculas orgánicas formadas principalmente por carbono, hidrógeno y oxígeno, aunque algunos contienen también nitrógeno y fósforo.