Efectos Farmacológicos del Alcohol
Solo un 5-10% del alcohol se excreta sin metabolizar a través del riñón, pulmón y transpiración. La concentración en el aire alveolar es el 0.05% de la concentración en sangre, lo que permite hacer pruebas de alcoholemia mediante el análisis del aliento.
A nivel cardiovascular, el alcohol actúa como vasodilatador directo y depresor central vasomotor, lo que explica el enrojecimiento de la piel y la piel caliente en personas intoxicadas.
En el sistema nervioso, es un depresor que afecta primero los procesos mentales relacionados con la capacitación y experiencia previa. La aparente estimulación inicial se debe a la depresión de los mecanismos inhibitorios del cerebro. Con dosis bajas aparece confianza excesiva y cambios emocionales; con dosis mayores, se llega a un estado similar a la anestesia general.
⚠️ Atención! Hay poco margen entre la dosis anestésica y aquella que pone en peligro la respiración.
El alcohol afecta también otros sistemas: deprime la respiración, altera la regulación de la temperatura (sensación de calor pero con riesgo de hipotermia), puede causar rabdomiólisis (destrucción muscular), produce gastritis erosiva, y causa diversos daños hepáticos como hígado graso, hepatitis alcohólica y cirrosis.
Uno de sus efectos más graves es el síndrome fetal alcohólico (SFA), que incluye déficit de crecimiento, retardo mental, disfunción motora, anormalidades craneofaciales y otras malformaciones. Este síndrome se produce principalmente en hijos de madres alcohólicas severas que continúan bebiendo durante el embarazo.