Funciones lineales como modelo
Las funciones lineales son súper útiles para representar situaciones donde una variable cambia de manera constante respecto a otra. ¡Veamos cómo funcionan!
Imagina una represa con 1116 millones de litros que tiene una filtración constante de 18 millones de litros diarios. Para representar la cantidad de agua que queda cada día, usamos la función C = 1116 - 18t, donde t es el tiempo en días.
Si hacemos una tabla de valores, notamos algo interesante: cada día la cantidad disminuye exactamente 18 millones de litros. Estas primeras diferencias constantes son una característica clave de las funciones lineales.
💡 Una característica distintiva de las funciones lineales es que para intervalos iguales de la variable independiente, la variable dependiente siempre cambia en la misma cantidad.
Con esta función podemos predecir cuándo la represa estará vacía (cuando C = 0) o cuándo tendrá cierta cantidad de agua. Por ejemplo, la represa tendrá 70 millones de litros aproximadamente a los 58,1 días.











































