La perspectiva de Pierre Bourdieu
Según Pierre Bourdieu, la influencia de los medios en la opinión pública se entiende a través de su teoría de los campos sociales y el concepto de violencia simbólica. Los medios constituyen un campo específico con una estructura jerárquica donde ciertos agentes (periodistas, editores, propietarios) poseen un capital simbólico que les permite definir qué es "noticiable".
Esta capacidad de definición no es neutral, sino que está influenciada por las relaciones de poder dentro del campo mediático y su interacción con otros campos (político, económico, cultural). Al seleccionar y encuadrar la información, los medios contribuyen a la construcción de la realidad social, legitimando ciertas opiniones y excluyendo otras.
La violencia simbólica se ejerce cuando los medios imponen significados y valores que son internalizados por la audiencia sin conciencia de esta imposición. Este proceso contribuye a la formación de un "habitus", un sistema de disposiciones que predispone a las personas a percibir y actuar de ciertas maneras, reforzando las relaciones de dominación existentes.
La perspectiva de Zygmunt Bauman
Desde la perspectiva de Zygmunt Bauman, la influencia mediática está ligada al concepto de "modernidad líquida", que describe una sociedad caracterizada por la fluidez, la incertidumbre y la constante transformación, donde las estructuras sociales tradicionales se han debilitado.
En este contexto, los medios desempeñan un papel crucial en la construcción de la realidad social. Sin embargo, su influencia no es unidireccional, sino mediada por factores complejos. La fragmentación de los medios, especialmente con internet y las redes sociales, ha dado lugar a "burbujas informativas" y "cámaras de eco", donde las personas se exponen selectivamente a información que refuerza sus propias creencias.
💡 En la modernidad líquida, la identidad se construye en gran medida a través del consumo. Los medios, al promover la cultura consumista, influyen en la opinión pública moldeando deseos y aspiraciones. La información se convierte en un producto más, donde la atención y el entretenimiento priman sobre la veracidad.