Sexualidad Infantil y Estructura Psíquica
La sexualidad infantil posee características únicas que la diferencian de la sexualidad adulta. El apuntalamiento explica cómo la pulsión sexual se apoya inicialmente en funciones vitales (como la alimentación, donde el placer de succionar va más allá de la nutrición). ¿Notaste alguna vez cómo los bebés continúan chupando aunque ya no tengan hambre?
Las zonas erógenas son áreas del cuerpo que proporcionan placer especial al ser estimuladas. En la infancia, destacan la boca, el ano y los genitales, cada una asociada con una etapa del desarrollo psicosexual. El autoerotismo es fundamental en esta etapa, ya que el niño obtiene satisfacción sexual a través de su propio cuerpo, sin necesidad de un objeto externo.
Freud desarrolló dos modelos para explicar el aparato psíquico. La Primera Tópica distingue tres sistemas: Consciente (percepciones inmediatas), Preconsciente (contenidos accesibles a la conciencia) e Inconsciente (contenidos reprimidos). En 1923, propuso la Segunda Tópica con tres instancias: Yo (percepción y conciencia), Superyó (instancia moral) y Ello (sede de las pulsiones).
💡 Punto importante: Las instancias de la Segunda Tópica (Yo, Ello y Superyó) no corresponden exactamente a los sistemas de la Primera Tópica. Por ejemplo, partes del Yo y el Superyó también son inconscientes, lo que muestra la complejidad del modelo freudiano.