Imperativos pedagógicos fundamentales
Vivimos en una sociedad acelerada donde todo es inmediato, por eso el primer imperativo pedagógico es aprender a postergar. Inspirado en Janusz Korczac, Meirieu propone dar tiempo para la reflexión, como recibir quejas por escrito para fomentar el análisis. No se trata de negar los deseos, sino de dar tiempo y herramientas para examinarlos con detenimiento.
El segundo imperativo es simbolizar: desarrollar la capacidad de representar y nombrar lo ausente, fundamental para el pensamiento. La cultura y el lenguaje nos permiten ordenar nuestro caos interno y entender el mundo. Contar cuentos, explorar la ciencia, los mitos y la filosofía ayuda a dar sentido al caos interno. La igualdad de acceso a estas formas simbólicas es tan importante como la justicia material.
El tercer imperativo es cooperar, esencial para la formación ciudadana. La democracia requiere sujetos libres que construyan juntos el bien común, que no existe previamente sino que se crea colectivamente. Las experiencias de clases verticales (con alumnos de distintas edades) y la mentoría demuestran el valor del aprendizaje cooperativo.
💡 Oportunidad digital: La tecnología puede ser una poderosa herramienta para la cooperación. En lugar de fomentar el individualismo, las computadoras en la escuela deberían usarse para construir textos y conocimientos colectivos, promoviendo una economía de la contribución basada en el intercambio de saberes.