Anatomía Detallada del Bulbo Raquídeo
Entre las pirámides y las olivas del bulbo raquídeo emergen las raíces del nervio hipogloso (XII), mientras que posteriormente salen las raíces de los nervios glosofaríngeo (IX), vago (X) y accesorio (XI). Esta disposición es crucial para entender la organización de los nervios craneales.
En la superficie posterior, el bulbo se divide en dos porciones:
- Porción cerrada (caudal): contiene el conducto central
- Porción abierta (rostral): forma parte del cuarto ventrículo
En esta cara posterior se observan los fascículos grácil y cuneiforme, que terminan en los tubérculos grácil y cuneiforme respectivamente, donde se encuentran sus núcleos.
💡 El bulbo raquídeo contiene centros vitales para la supervivencia. Una lesión en esta región puede ser mortal, ya que alberga los centros que controlan la respiración y el ritmo cardíaco.
Internamente, el bulbo presenta una estructura compleja con vías aferentes y eferentes formando haces en la sustancia blanca, que hacen sinapsis en diversos núcleos. En los cortes transversales podemos identificar claramente estos núcleos, los tractos nerviosos y la porción del cuarto ventrículo.
La organización del bulbo varía según el nivel del corte transversal, presentando características distintivas que permiten identificar la altura exacta de cada sección.