La Confrontación Final
En el bosque, Leonardo y la Novia discuten sobre su situación. Sus palabras revelan la naturaleza contradictoria de su pasión: "Te quiero, te quiero, ¡aparta! Que si matarte pudiera, te pondría una mortaja con los filos de violetas", dice la Novia, expresando el amor y la culpa que siente.
Leonardo responde con igual intensidad: "Se abrasa lumbre con lumbre. La misma llama pequeña mata dos espigas juntas". Ambos reconocen que su atracción es irresistible y destructiva a la vez.
La persecución termina fuera de escena con un desenlace fatal:
- Se escuchan dos gritos desgarradores que indican las muertes
- La Luna y la Muerte (como mendiga) han facilitado el encuentro trágico
- No presenciamos la lucha, siguiendo la tradición clásica de no mostrar la violencia en escena
En el cuadro final, las mujeres reciben la noticia de las muertes. La Madre, sumida en su dolor pero estoica, dice: "Benditos sean los trigos, porque mis hijos están debajo de ellos".
💡 El final de la obra presenta a la Novia y la Madre unidas en el dolor, sugiriendo que la tragedia ha creado un vínculo entre ellas que trasciende su enemistad.
La Novia regresa para enfrentar las consecuencias, explicando su acción: "Yo era una mujer quemada, llena de llagas por dentro y por fuera, y tu hijo era un poquito de agua... pero el otro era un río oscuro". Su confesión muestra que fue arrastrada por una fuerza mayor que su voluntad.