Morteros y Hormigón
Los morteros son mezclas compuestas por un aglomerante, un árido fino y agua que al amasarse forman una masa plástica que luego endurece por fraguado. A diferencia del hormigón, el mortero sólo contiene áridos finos, mientras que el hormigón incorpora también áridos gruesos.
Los aglomerantes más utilizados son cementos, cales, yesos, arcillas y asfaltos. Tienen la propiedad de ser plásticos cuando se agrega agua, permitiendo trabajarlos, para luego endurecerse. Según el tipo de aglomerante, los morteros pueden ser cementícios, calcáreos, yesosos o bituminosos.
Los agregados finos son materiales inertes, principalmente arenas naturales (producto de erosión) o artificiales (de triturado). La resistencia mecánica de la arena debe ser mayor o igual a la del aglomerante endurecido.
El fraguado de los morteros no es simplemente un secado, sino un proceso químico de endurecimiento. Podemos identificar tres etapas:
- Etapa plástica: cuando se ha amasado y está en condiciones de trabajabilidad
- Etapa de fragüe: proceso químico irreversible que comienza aproximadamente a los 30 minutos
- Etapa de endurecimiento: el mortero adquiere resistencia en su posición final
⚠️ Importante para la obra: Los morteros cementícios una vez que inician el fraguado (30 minutos) no se pueden reutilizar. Los morteros calcáreos sin cemento pueden volver a amasarse mientras no se sequen.
El dosaje es la cantidad proporcional de cada elemento del mortero. Puede ser por volumen (más usado en obras, midiendo con baldes), por peso (más preciso, usado en grandes obras) o mixto. Los dosajes siguen un orden preestablecido: primero aglomerante principal, luego secundario, y por último áridos de fino a grueso ej.:1/4cemento,1cal,3arenagruesa.
Para lograr aislación hidrófuga (como en capa aisladora) sólo se utilizan morteros cementícios, ya que los calcáreos son higroscópicos. Nunca deben pasar los revoques por debajo de la capa aisladora para evitar la ascensión de humedad.