La estructura de la tragedia y el héroe trágico
La tragedia griega sigue una estructura fija de cinco partes bien definidas. Comienza con el prólogo (sin coro), sigue el párodo (canto inicial del coro), luego alternan episodios (diálogos) con estásimos (comentarios del coro), y termina con el éxodo (reconocimiento final del error).
El efecto más importante de la tragedia es la catarsis: esa tensión emocional que sentimos cuando vemos al héroe pasar de la felicidad a la desgracia. Sentimos horror y compasión al mismo tiempo, y eso nos purifica psicológicamente. Es como una terapia colectiva.
Albin Lesky definió cinco condiciones del héroe trágico: debe sufrir una caída desde la felicidad, tenemos que identificarnos con él, debe aceptar su destino conscientemente, enfrenta un conflicto sin solución, y su caída se debe a un error intelectual (no moral).
En Edipo vemos todas estas condiciones perfectamente. Su error trágico no es ser malvado, sino confiar demasiado en su inteligencia y no reconocer los límites del conocimiento humano. Por eso su tragedia nos conmueve tanto: podríamos ser nosotros.
Aplicá esto a Edipo: Su caída desde rey salvador hasta criminal exiliado, su error al confiar solo en la razón, y su final aceptación del destino lo convierten en el héroe trágico perfecto.