La Verdad Duele
Tiresias, ya sin reservas, continúa revelando detalles dolorosos. Le dice a Edipo que vive en "una noche continua", sugiriendo que su ceguera mental es peor que cualquier ceguera física.
El adivino predice que Apolo se encargará de que Edipo enfrente su destino, quitándose a sí mismo de la ecuación. Esto muestra que las fuerzas divinas, no humanas, controlan realmente los eventos.
Cuando Edipo sospecha que Creonte está detrás de las acusaciones, Tiresias aclara que su enemigo no es externo: "tú mismo" eres tu propio destructor. Esta declaración resume perfectamente la tragedia de Edipo.
La ironía final es brutal: Edipo, que se enorgullece de su inteligencia y poder, es descrito como alguien que no entiende nada sobre su propia vida.
Profecía cumplida: Todo lo que Tiresias dice se realizará exactamente como lo predice, confirmando el poder de la visión divina sobre el conocimiento humano.