Morfología y Estructura de las Palabras
La morfología nos permite "desarmar" las palabras para entender sus partes más pequeñas: los morfemas. Cada morfema aporta significado y tiene una forma (significante). Por ejemplo, en "perrito" encontramos tres morfemas: "perr-" (raíz que indica el animal), "-it-" (diminutivo) y "-o" (género masculino).
Las palabras pueden clasificarse según su estructura interna. Las palabras monomorfémicas contienen un solo morfema sin estructura interna, como "sol" o "pan". Por otro lado, las palabras polimorfémicas tienen más de un morfema y presentan una estructura más compleja, como "perrito" o "círculos".
La raíz es el núcleo que aporta el significado principal de la palabra (como "perr-" en perro), mientras que los sufijos flexivos añaden información gramatical, como el género (-o para masculino, -a para femenino). En algunos casos, como "gallo" y "gallina", no solo cambia el sufijo sino que se usa una palabra completamente distinta.
💡 Tip para recordar: Piensa en las palabras como "piezas de Lego". Las monomorfémicas son piezas individuales que no se pueden desarmar, mientras que las polimorfémicas son construcciones hechas con varias piezas que podemos separar y analizar.




