Aparato Respiratorio y Cavidades Nasales
Las cavidades nasales son las puertas de entrada del sistema respiratorio. Estas dos pequeñas cavidades están separadas por un tabique sagital y ubicadas encima de la boca, debajo del cráneo y entre las órbitas oculares.
Estas cavidades no solo albergan el sentido del olfato, sino que son fundamentalmente la primera porción de las vías respiratorias. Se comunican con el exterior mediante las narinas (orificios nasales) y poseen un armazón esquelético osteocartilaginoso cubierto por una mucosa que se extiende hasta las alas de la nariz.
La estructura de las cavidades nasales incluye cuatro paredes (lateral, medial, superior e inferior) y dos orificios (anterior y posterior). La pared lateral es particularmente compleja debido a la presencia de los cornetes nasales y los meatos nasales. Los cornetes son tres estructuras superpuestas (inferior, medio y superior) que aumentan la superficie de contacto con el aire inspirado.
💡 Los cornetes nasales no solo dan soporte estructural, sino que también calientan, humedecen y filtran el aire que respiramos, protegiendo nuestros pulmones.
Los meatos son espacios debajo de cada cornete donde desembocan importantes estructuras como el conducto nasolagrimal (en el meato inferior) y los senos paranasales (principalmente en el meato medio). Estos espacios son fundamentales para la dinámica del flujo aéreo y la comunicación con otras cavidades.


















